domingo, 31 de marzo de 2013

Una película tan buena que jamás volvería a verla

De la película que hablo es Amour, y solo voy a deciros mi opinión, no la voy a recomendar para nada porque esta peli no es un drama, es un dramón, que desgraciadamente reside en lo cotidiano y que está muy presente en la vida de muchos, vamos, no es apta para sensibles.


Por culpa de los Óscar perdí una apuesta con una compañera de trabajo (ella acertó 10 premios y yo solo 5, me dolió, me dolió mucho...) la tuve que invitar al cine eligiendo ella la película. Yo no la hubiese escogido nunca, no por nada, pero no me llamaba en exceso, pero tampoco había demasiado donde escoger en la cartelera y basándonos en que había ganado el Óscar a mejor película de habla no inglesa nos atrevimos a comprar la entrada. Lo que no sabíamos es que al precio de ésta teníamos que añadir un gran helado de chocolate para quitarnos el amargor de boca.

No me malinterpretéis, la película es muy buena. Estoy en contra de que solo haya ganado un Óscar (por suerte tiene muchos más premios de otros festivales de cine) pero como mínimo le hubiese dado también el de mejor montaje y mejor dirección artística. La película está exquisitamente bien rodada. Es coger simplemente lo cotidiano, algo que podría pasarnos a cualquiera de nosotros y ponérnoslo delante.

La película va sobre un matrimonio mayor, dos ancianos que se quieren como el primer día pero, cosas de la vejez, la mujer adquiere una enfermedad degenerativa y de eso va simplemente la película: de como tienen que lidiar con una enfermedad que trastoca sus vidas para siempre y que no solo no mejora si no que va a peor. Como ya he dicho es algo muy triste porque no es un caso aislado, de hecho mi compañera se sintió muy identificada porque pasó algo semejante en un ser querido cercano.

Una cosa que me llamó la atención en la película es que no cuenta con una banda sonora. No hay música a no ser que los ancianos pongan un CD o alguien toque el piano porque como buen reflejo de la realidad a nadie le asaltan notas musicales a su alrededor cuando va caminando por la casa o hace la comida.

Los actores sublimes, espectaculares, los dos. Ella se luce más pero él no se deja eclipsar en ningún momento. Y otra cosa que he mencionado sobre lo bien rodada que está... Hay momentos en esta película en que no pasa absolutamente nada. A mitad del filme durante casi dos minutos seguidos aparece una secuencia de cuadros que nada tiene que ver con la historia. O al principio antes de presentarnos a los protagonistas el público se queda fijamente mirando un espectáculo que en breve empezará, pero miran a los espectadores y tampoco pasa nada. Aun así estas escenas están tan bien rodadas y con tanta delicadeza que no miras el reloj a ver cuánto tiempo pasa o cuando arrancará algo interesante. Esta película simplemente es perfecta.

¿Si es perfecta por qué no la recomiendo? Por lo que ya he dicho. Es un tema demasiado delicado. Verla si queréis, pero recordad, acompañados de helado de chocolate.

P.D: La casa donde se desarrolla toda la acción es enorme, me encanta, es muy natural. Tanto que entre los objetos decorativos hay unas matrioshkas y, como todas las matrioshkas de todas las casas falta una pieza ^^


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